Getrude Mwiba tiene más de 10 años de experiencia en conservación medioambiental. Su pasión por la silvicultura se encendió durante las excursiones forestales de su infancia con su padre, y ahora desempeña un papel crucial en la movilización de la comunidad y la educación para la conservación con By Life Connected. Getrude nos habla de los valores fundamentales que guían su trabajo.

A pesar del importante papel que desempeñan las mujeres tanto en la gestión doméstica como en nuestras economías locales, a menudo se enfrentan a importantes barreras en las estructuras de gobierno de Zambia. A lo largo de mi carrera como silvicultor, he sido testigo directo del papel integral que desempeñan las mujeres en sus comunidades y en la gestión del medio ambiente. Creo firmemente que hay que darles todas las oportunidades posibles para que participen más activamente.

Como persona profundamente comprometida con el medio ambiente, considero que el bosque no es sólo un recurso, sino un salvavidas para muchas comunidades africanas, especialmente para las mujeres. Los bosques proporcionan leña, plantas medicinales y alimentos esenciales para nuestra vida cotidiana y la salud de nuestras familias. Reconociendo esta conexión vital, me comprometo a abogar por la gestión sostenible de estos bosques y a incluir activamente a las mujeres en estos procesos.

Mi andadura en el Paisaje de Kafue comenzó en 2008, cuando empecé a trabajar como voluntaria como miembro de la Junta de Recursos Comunitarios, y desde entonces he participado activamente en la gestión comunitaria de los recursos naturales. En 2019 fui una de las primeras personas en unirme al equipo de By Life Connected. Esta trayectoria me ha enseñado la inmensa dedicación necesaria para impulsar un cambio real en las iniciativas comunitarias. Necesitamos perseverancia y pasión, especialmente en proyectos centrados en la conservación del medio ambiente y el empoderamiento de las mujeres.

A lo largo de mi carrera me he adherido a cuatro valores fundamentales que han conformado mi enfoque del trabajo y de la vida:

Tomar decisiones con conocimiento de causa: El conocimiento es poder. Nos conecta con los demás y es esencial para tomar decisiones con conocimiento de causa. Garantizando el acceso a la información, capacitamos a las personas para participar más plenamente en sus comunidades y en los esfuerzos de conservación.

Tener voz: Tener voz es crucial. Nos permite expresar nuestras necesidades, deseos y los cambios que queremos ver en nuestra comunidad. Este empoderamiento es especialmente significativo para las mujeres, cuyas perspectivas suelen estar infrarrepresentadas.

Pensamiento crítico: Adoptar el pensamiento crítico significa mantenernos abiertos al cuestionamiento y la innovación, que son vitales para resolver los complejos problemas a los que nos enfrentamos. Este valor nos anima a cuestionar el statu quo y buscar mejores soluciones.

Sé responsable: Garantizar la transparencia y la responsabilidad en la gestión de los recursos es crucial para generar confianza en la comunidad. La rendición de cuentas fomenta una cultura de integridad y honestidad, esencial para el éxito de cualquier iniciativa comunitaria.

Estos valores no son sólo personales; son cruciales para cualquier comunidad que quiera abordar los retos medioambientales y avanzar en la gobernanza de forma eficaz. Guían mi trabajo diario y mis interacciones, reforzando la importancia de la inclusión y la sostenibilidad.

Cada día me acuerdo de la profunda conexión entre las mujeres y su entorno natural, y de la necesidad crítica de su participación activa en la conservación y el liderazgo. Debemos abogar por prácticas integradoras y reconocer los beneficios que aportan a la gestión sostenible de los recursos naturales. Comprometida con mis valores fundamentales -información, voz, pensamiento crítico y responsabilidad- sigo trabajando por un cambio transformador que allane el camino hacia un futuro que funcione para todos.

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